lunes, 26 de julio de 2021

Lista de compras

 


Prometí no olvidar lo importante de aquel mandado que tenía pendiente, para esto tome hoja y papel y apunte todo lo que dijo mi mama, vital para hacer esa torta que tanto quería.

Me encamine por el pueblo, con sus calles de tierra y sus casas recién pintadas, casi era diciembre y pintar las casas es una tradición que viene acompañada con la idea la navidad y el año nuevo.

 Por el camino me conseguí con mi primo José, quien daba vueltas en su bicicleta, según me comento lo habían enviado a comprar kerosene para disolver la pintura del nuevo cuadro que pintaban en la iglesia, tengo que decir que hacía días tenia curiosidad sobre aquello, unos pintores de muy lejos habían llegado invitados por el sacerdote para hacerle retoques a la iglesia ya que se aproximaba el día de la patrona.

Mi primo me invito a a acompañarlo y me fui un rato solo para satisfacer mi curiosidad, estuvimos hablando de la televisión, de cómo se vería la iglesia, de la primera comunión  que el haría el día de la patrona en fin de muchas cosas, entregamos el kerosene y nos dejaron mirar unos minutos, las paredes se habían vuelto de color crema, el cielo raso tenía un fondo blanco que pronto lo ocuparían algunos cuadros, la puerta del campanario estaba recién pulida y los cuadros de la pila bautismal recién pintados, el altar de la patrona parecía madera nueva y toda la iglesia tenía un sensación de oro y madera espectacular.

Cuando dejamos la iglesia estaba contento todo quedaba muy lindo y yo sería monaguillo en servicio el día que la abrieran eso iba a ser espectacular, olvide que llevaba un papel con la lista de cosas a comprar y me metí en la tienda, recordando que eran necesarios huevos, mantequilla, azúcar, sal y leche.

 Salí disparado de la tienda muy emocionado a contarle a mi madre lo que había visto, llegue a casa puse todo sobre la mesa y comencé a explicarle todo lo que se estaba haciendo en la iglesia.

Ella me escucho contenta y ni siquiera se enejo por lo que me tarde, estaba alegre como todos de que la iglesia fuera renovada, me sirvió pan con chocolate mientras revisaba la bolsa con el pedido

—Mario, ¿me pasas la lista que te hice?

—Si mamita, aquí esta compre todo lo que ahí figura me la sabia de memoria

—Pues tendremos una torta extraña

— ¿Por qué mamá?

—Compraste todo,  menos  lo más importante. ¡No se puede hacer torta sin harina¡

Corrí como nunca por la calle del pueblo para conseguir lo único que no se me podía olvidar la harina…es que siempre lo más importante es lo que más fácil se olvida.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Artículos Populares