— ¿Qué hago aquí?—me pregunto en silencio, para continuar pensando en la situación— creo que es de noche o tal vez me encuentre en una cueva, o ha ocurrido lo inevitable ¿Cómo puedo saber si estoy muerto?, ¿saben los muertos que murieron?, es posible que me esté volviendo loco.
—Sigo mirando hacia los lados para identificar donde estoy, lo único que veo es algo frente a mi—
— ¿Eso e fango?—es la primera pregunta que se viene a mi cabeza al detallar el camino que tengo en frente— tal vez—me respondo y continuo— ¿porque dije fango y no barro o lodo?, tengo la manía de adornar las palabras, si estoy muerto a quien le importa si se unas cuantas palabras sofisticadas o no. Además esto hiede—otra vez la finura sin sentido— pude haber pensado huele a piche o a cloaca o esto está podrido y bueno no huele a flores—ahora las preguntas serias— ¿tengo que cruzarlo o no?, no existe otro camino, sin importar que su color amarillento y rojizo y pareciera que brotan burbujas en algunos puntos—.
—Es hora de hacerlo, ya no se puede esperar más— me digo y me pregunto— ¿qué carajo estoy esperando?— analizo la situación y me doy cuenta que tengo un camino en frente un poco lodoso y pantanoso, no veo nada mas a mi alrededor, así que bueno es la hora de andar, pisamos con calma para no hundirnos completamente—.
—¡Se hundió todo el zapato en la champla de barro!—me repito a mi mismo— sin presión, sin poner el peso en ese pie avanzo con el otro, que desastre, otro paso eso, rápido y lento, si no me muevo me voy a hundir—no tengo ninguna experiencia en pantanos, sin embargo me repito instrucciones para seguir adelante—estos pantanos se pasan así despacio, un paso a la vez—igual voy pensando—entre el lodazal de verdad espero no perder el zapato porque se va a sentir asqueroso— sigo con otro paso—miro hacia atrás, me repito dando animo—bien llevo algo de avance, pero ya me hundo hasta la pantorrilla—tengo que seguir avanzando y no puedo evitar preguntarme—¿Por qué estoy aquí?¿qué hice para terminar acá?
Sigo dando pasos, hasta que siento algo que me rosa los pies—algo se movió, sentí un movimiento debajo de mis pies—¡existen cosas vivas aquí!— ahora no se si moverme o no, me quedo quieto unos minutos, analizando las probabilidades— si me muevo, esa cosa que parece existir me puede comer aunque si esto esta tan lodoso en todos lados, pudiera escapar,— esperanzas que nunca abandonan—, por otro lado si no me muevo el peso me va a sumergir y luego no voy a poder moverme mucho— ¿qué hacer?—igual voy a morir y si ya estoy muerto nada se pierde,— avanzo, la una lucha que se pierde es la que no se hace, vamos otro paso— maldición perdí el zapato, mierda esto se siente peor, otro paso, poco a poco—
Mas barro ya va por la rodilla—no sé cuánto me falta pero en unos metros seguro tendré el lodo por la cintura, tengo que seguir— esa explosiones de gas hieden—me doy cuenta que sigo con el léxico fino, como si morir fuera un acto que merece demostrar toda la educación posible— otro paso, estoy reventado, me duele todo el cuerpo, la cosa no la he sentido más, debe estar esperándome para casarme—
—¡MIERDA!—se me salió una gran grosería— Una piedra, ¡oh! Que descubrimiento, tierra firme— que bien voy a gatear, para subirme en esta piedra— estoy hecho un asco, tengo barro hasta el cabello, se siente firme esta piedra y esta liza parece piel babosa, pero no me hundo, si sigo por aquí avanzare más rápido y si corro así llego a donde sea que voy.
—Que baboso esta esto, y liso nos es mucho lo que se puede correr sin caer de nuevo en el barro— voy despacio, con calma, apuro no parece haber, vamos poco a poco..
Sigo avanzando, despacio, por esta extraña piedra, intentando seguir el norte
— ¡está temblando!, tiembla la tierra y se inunda, no se levanta, se mueve —que está pasando—, me voy a caer en el lodo de nuevo, ¿y si me quedo quieto? Como en las películas en un tren— joder no tanto equilibrio—ya se me tiro al piso y clavo los dedos en la tierra, si eso es.
—Esta tierra esta rara— no deja de moverse y tengo la sensación que esto va avanzado, siento correr el aire de la velocidad—entierro mucho más los dedos—se revoluciona y se mueve, mientras más clavo los dedos mas se mueve-
—Ya no tengo opinión— esto intento girar y una cabeza se asoma del fango, doy cuenta que estoy sobre un gusano gigante o yo soy el diminuto—
—se mueve, se estira, se levante, apenas me puedo sostener, creo que me voy a caer—le veo los dientes a esa cosa, son como mil, en círculo, es posible que me devore en unos minutos— ya no puedo resistir mas, me suelto caigo—
—no sé si me va doler, no quiero saber—cierro los ojos porque ya no quiero ver—tampoco quiero sentir---
Danny Ramirez
