Caminaba por la gran avenida, la
gente caminaba a mi lado mayoritariamente desconocidos, pero todos unidos con
una misma idea, cuando miraba alrededor podía observar las banderas de las
organizaciones políticas, de las asociaciones civiles, de los sindicatos,
más adelante con una bandera nacional
como escudo marchaban los dirigentes de la universidad, acompañados de algunos
líderes políticos, marchábamos unidos éramos casi un millón de personas llevábamos
como destino la fiscalia.
Hacía tiempo que no pasaba por
allí pero la imagen de ese edificio gris y tétrico, donde ejercía el cargo una
mujer sin moral, cómplice de los más atroces crímenes que se habían ejecutado
en el país, fabricante de testigos y pruebas falsas para inculpar a la
dirigencia opositora y a sus familias, ese era nuestro destino aquella tarde,
la intención pedirle la libertad de los presos políticos.
La marcha continuaba a carreras
en algunos momentos, dando saltos en otros, se escuchaba música se siente la
alegría, yo no estaba en la cabecera, andaba más por el centro, cerca tenía un
grupo que cantaba a coro un vieja consigna pero que seguía muy vigente en ese
momento:
…..Viva la U …..Viva la U …..Viva
la U
Fuera la Bo… Fuera la Bo….Fuera
la Bo….ta Militar…
Libertad … Libertad
De vez en cuando, enviaba algún
mensaje de texto a mi compañeros, nos disolvimos como esas cosas que pasan unos
querían ir delante otros más atrás, sin embargo manteníamos el contacto, todos
bien llegaban las confirmaciones, seguía caminando sacaba de vez en vez agua de
mi mochila para refrescarme, el corazón me latía con alegría, me contagiaba de
las consignas, también contaba como todos los que marchábamos aquella tarde.
Llegando a mitad de la gran
avenida la marcha se hizo lenta, todo se fue pausando, las alertas del instinto
saltaron algo venia mal, me adelante hasta encontrar donde subirme para mirar
hacia adelante, un mensaje de texto me ahorro el esfuerzo.
..Militares tienen trancada la
avenida, nos reunimos adelante.
- Ok respondí - y continúe avanzando,
Carlos se me acerco al poco rato-
-No nos van a dejar llegar
-Tenemos que intentarlo,-Nada se
pierde, además los diputados están con nosotros
-Si nada se pierde- concluyo
Carlos-.
No habíamos avanzado tres cuadras
cuando ya el grupo estaba casi completo, a los pocos minutos
-Jose venia de
regreso desde el frente, el grupo lo vio
y se detuvo para escuchar las novedades
-Están dando discurso al
ejército, invitándolo a ser democrático, pero el sargento que está a cargo
tiene cara de sapo, eso no va a dar el brazo a torcer, tomo un megáfono y grito
nombren un comisión la marcha no puede avanzar.
-no creo que salga comisión de
aquí –comente- vamos a tener que buscar otra vía
- No todo está cerrado devolverse
es complicado, lo mejor va a ser seguir avanzando
-Sabes que eso terminara en lo de
siempre- señalo Marcos, metiendo sus dedos gordos en una riñonera que siempre
cargaba y mostrando lo que parecía un
arma-
Seguimos discutiendo que hacer,
ya estábamos bastante cerca de para ir viendo el desenlace, la dirigencia política
hablaba señalando la ala gente y exigiendo el derechos a llegar con la marcha a
destino, el ejército seguía inamovible
repitiendo que se nombrara un comisión, esa era la escena de toda la
semana, nosotros queriendo avanzar y ellos parándonos, teníamos todos los días
llegando a un punto para luego hacer protesta pacífica , la gente se estaba
aburriendo aunque ahora que lo veo desde otro ángulo creo que muchos preferían
eso.
El sonido seco de un disparo
silencio todo, apenas logre ver un el tubo metálico cayendo en medio de la
multitud, seguido de muchos más que salían de las tanquetas, el ardor en la
garganta acompañado de las lágrimas era inconfundible ¡gas pimienta¡ , todo comenzaron
a correr pero las bombas caían por todas partes atrapándonos en medio del mar
de gases, como pude abrí mi mochila y
saque la botella con vinagre que siempre cargaba conmigo y un pañuelo ya con
ese en la nariz comencé a abrirme paso hacia delante, la marea de jóvenes y
adultos que se tiraban al suelo por no poder avanzar el grande, fue una ráfaga los
disparos se detuvieron, el ejército esperaba que se dispersara el gas para
evitar envenenamiento, pero para algunos alérgicos a la pimienta ya era tarde
muchos estaban desmayados, algunos intentaban reanimar con pañuelos de vinagre,
ya otros llevaban a los desmayados lo más lejos posible de los gases, al frente
se había iniciado una batalla, piedras contra perdigones y gases, no volví a
ver a mi grupo pero todo teníamos capucha,
necesitábamos avanzar así que me sume a la contienda con mi resortera.
Fuimos avanzando mientras los
militares retrocedían solo unos pasos, luego arremetían e intentaban recuperar
el espacio, éramos unos cincuenta los que batallábamos más atrás los diputados
observaban y mucho más atrás los marchistas, pasaron las horas el ejército retrocedía
poco a poco nosotros avanzábamos, el sol de divisaba bajando por el horizonte,
recuerdo que me separe del frente, encendí un cigarrillo y observaba, en un
momento todo se tornó confuso, se escucharon disparos provenientes de algún sitio, los gritos inundaron el aire, alguien caía de golpe, corrí hacia donde se
encontraba el herido, mas disparos, rugieron algunas motos, nunca alcance a
llegar al herido
..¡Asesinos! ¡Asesinos!
Gritaban las personas mientras
escapaban, sentí el cuerpo arder a
medida que avanzaba luego me encontré en el piso, cerré los ojos
Es lo último que recuerdo hace
meses de eso, no volví a ver a mis compañeros, no sé nada de nadie solo que en
estas paredes blancas, con este frió y esta luz que nunca se apaga, no sé si es
de día o de noche, si estoy vivo o si estoy muerto
Nota.
en honor a todos los ciudadanos venezolanos que salen cada día a luchar por la libertad de Venezuela
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