jueves, 4 de julio de 2019

Recuerdo de una Marcha


Caminaba por la gran avenida, la gente caminaba a mi lado mayoritariamente desconocidos, pero todos unidos con una misma idea, cuando miraba alrededor podía observar las banderas de las organizaciones políticas, de las asociaciones civiles, de los sindicatos, más  adelante con una bandera nacional como escudo marchaban los dirigentes de la universidad, acompañados de algunos líderes políticos, marchábamos unidos  éramos casi un millón de personas llevábamos como destino la fiscalia.

Hacía tiempo que no pasaba por allí pero la imagen de ese edificio gris y tétrico, donde ejercía el cargo una mujer sin moral, cómplice de los más atroces crímenes que se habían ejecutado en el país, fabricante de testigos y pruebas falsas para inculpar a la dirigencia opositora y a sus familias, ese era nuestro destino aquella tarde, la intención pedirle la libertad de los presos políticos.

La marcha continuaba a carreras en algunos momentos, dando saltos en otros, se escuchaba música se siente la alegría, yo no estaba en la cabecera, andaba más por el centro, cerca tenía un grupo que cantaba a coro un vieja consigna pero que seguía muy vigente en ese momento:

…..Viva la U …..Viva la U …..Viva la U

Fuera la Bo… Fuera la Bo….Fuera la Bo….ta Militar…

Libertad … Libertad

De vez en cuando, enviaba algún mensaje de texto a mi compañeros, nos disolvimos como esas cosas que pasan unos querían ir delante otros más atrás, sin embargo manteníamos el contacto, todos bien llegaban las confirmaciones, seguía caminando sacaba de vez en vez agua de mi mochila para refrescarme, el corazón me latía con alegría, me contagiaba de las consignas, también contaba como todos los que marchábamos aquella tarde.

Llegando a mitad de la gran avenida la marcha se hizo lenta, todo se fue pausando, las alertas del instinto saltaron algo venia mal, me adelante hasta encontrar donde subirme para mirar hacia adelante, un mensaje de texto me ahorro el esfuerzo.

..Militares tienen trancada la avenida, nos reunimos adelante.

- Ok respondí  - y continúe avanzando, Carlos se me acerco al poco rato-

-No nos van a dejar llegar

-Tenemos que intentarlo,-Nada se pierde, además los diputados están con nosotros

-Si nada se pierde- concluyo Carlos-.

No habíamos avanzado tres cuadras cuando ya el grupo estaba casi completo, a los pocos minutos

-Jose venia de regreso  desde el frente, el grupo lo vio y se detuvo para escuchar las novedades

-Están dando discurso al ejército, invitándolo a ser democrático, pero el sargento que está a cargo tiene cara de sapo, eso no va a dar el brazo a torcer, tomo un megáfono y grito nombren un comisión la marcha no puede avanzar.

-no creo que salga comisión de aquí –comente- vamos a tener que buscar otra vía

- No todo está cerrado devolverse es complicado, lo mejor va a ser seguir avanzando

-Sabes que eso terminara en lo de siempre- señalo Marcos, metiendo sus dedos gordos en una riñonera que siempre cargaba  y mostrando lo que parecía un arma-

Seguimos discutiendo que hacer, ya estábamos bastante cerca de para ir viendo el desenlace, la dirigencia política hablaba señalando la ala gente y exigiendo el derechos a llegar con la marcha a destino, el ejército seguía inamovible  repitiendo que se nombrara un comisión, esa era la escena de toda la semana, nosotros queriendo avanzar y ellos parándonos, teníamos todos los días llegando a un punto para luego hacer protesta pacífica , la gente se estaba aburriendo aunque ahora que lo veo desde otro ángulo creo que muchos preferían eso.

El sonido seco de un disparo silencio todo, apenas logre ver un el tubo metálico cayendo en medio de la multitud, seguido de muchos más que salían de las tanquetas, el ardor en la garganta acompañado de las lágrimas era inconfundible ¡gas pimienta¡ , todo comenzaron a correr pero las bombas caían por todas partes atrapándonos en medio del mar de gases,  como pude abrí mi mochila y saque la botella con vinagre que siempre cargaba conmigo y un pañuelo ya con ese en la nariz comencé a abrirme paso hacia delante, la marea de jóvenes y adultos que se tiraban al suelo por no poder avanzar el grande, fue una ráfaga los disparos se detuvieron, el ejército esperaba que se dispersara el gas para evitar envenenamiento, pero para algunos alérgicos a la pimienta ya era tarde muchos estaban desmayados, algunos intentaban reanimar con pañuelos de vinagre, ya otros llevaban a los desmayados lo más lejos posible de los gases, al frente se había iniciado una batalla, piedras contra perdigones y gases, no volví a ver  a mi grupo pero todo teníamos capucha, necesitábamos avanzar así que me sume a la contienda con mi resortera.

Fuimos avanzando mientras los militares retrocedían solo unos pasos, luego arremetían e intentaban recuperar el espacio, éramos unos cincuenta los que batallábamos más atrás los diputados observaban y mucho más atrás los marchistas, pasaron las horas el ejército retrocedía poco a poco nosotros avanzábamos, el sol de divisaba bajando por el horizonte, recuerdo que me separe del frente, encendí un cigarrillo y observaba, en un momento todo se tornó confuso, se escucharon  disparos  provenientes de  algún sitio, los gritos inundaron el aire,  alguien caía de golpe, corrí hacia donde se encontraba el herido, mas disparos, rugieron algunas motos, nunca alcance a llegar al herido

..¡Asesinos! ¡Asesinos!

Gritaban las personas mientras escapaban,  sentí el cuerpo arder a medida que avanzaba luego me encontré en el piso, cerré los ojos

Es lo último que recuerdo hace meses de eso, no volví a ver a mis compañeros, no sé nada de nadie solo que en estas paredes blancas, con este frió y esta luz que nunca se apaga, no sé si es de día o de noche, si estoy vivo o si estoy muerto



Nota.

en honor a todos los ciudadanos venezolanos que salen cada día a luchar por la libertad de Venezuela

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