Blog de escritor para publicar mis escritos y algunas anecdotas de mi vida
lunes, 18 de marzo de 2019
El Visitante
¿Cómo te encuentras?-pregunto el misterioso e inesperado visitante-.
- No muy bien – respondió Jorge mirándose al espejo-, me siento devastado.
¿Me puedes explicar porque? –Pidió el visitante-, Yo te veo Físicamente Bien.
-No creo que lo comprendas – dudo antes de agregar- por tu naturaleza.
-Prueba – replico el visitante-, tal vez te sorprendas.
Jorge dio vueltas por la habitación sin perder de vista al visitante, que lo observaba con más curiosidad de la necesaria como queriendo adivinar su esencia, paso un rato el silencio mirándolo con muchos deseos de terminar la conversación sin embargo lo pensó bien y aprovecho para desahogarse.
-Perdí el amor de mi vida- comenzó a contarle –, la mujer de la que me enamore me ha dejado se fue y no quiere saber nada de mí, eso me tiene los sentimientos devastados
-No sé mucho de sentimientos- aclaro el visitante- de donde vengo no existen.
Se hizo una pausa entre ambos, se parecían mucho aunque era realmente distinto, el visitante rompió el silencio buscando aprender más de su amigo
-A pesar que no se de sentimientos, puedo entenderte.
-Si no sabes de sentimientos no podrás entenderme – recalco tajante Jorge-.
-Te vi con ella – se defendió el visitante- era una Morena linda, desde lejos se lograba notar que existía una conexión entre ambos, por lo que comprendo que tal vez has perdido algo importante
- Me espiabas – reclamo indignado Jorge-.
- No te espiaba – se defendió el visitante-, te he visto muchas veces, aquella vez en el bar cuando estabas con esa pelirroja que trajiste a casa, una vez en el cine con la joven que te abandono, también te vi con la secretaria de tu jefe en el trabajo, simplemente se puede decir que coincidimos en algunos lugares.
-Yo Nunca te había visto – replico Jorge en un tono que hacía ver que no tenía idea de lo que el otro sugería-.
- Es común – alego el visitante-, en muchos momentos se puede coincidir con alguien y no saberlo aunque me temo que nos desviamos del tema, ¿Qué son los sentimientos?.
Jorge volvió a mirar al visitante, era difícil no haber visto nunca a ese ser por otro lado si tomaba en cuanta la forma misteriosa en que se presentó esa noche era posible que jamás hubiera notado su presencia.
-El tema que te intriga los sentimientos – retomo la conversa dispuesto a buscarle un final a esa rara conversación-, son difíciles de explicar es algo que no se puede palpar, tampoco se logra identificar un lugar físico donde estén pero se sienten en todo el cuerpo y duelen en todas partes, sobre todo en el corazón.
El visitante se pasó la mano por el cabello, observo los adornos de la habitación los trofeos, afiches, la cama organizada, zapatos en su sitio y la vista panorámica que le daba un piso doce con anchas ventanas, asumiendo una posición de alguien más conocedor de su mundo comenzó a hablar.
-Tu mundo es complicado, la mayoría de ustedes toman decisiones con eso que llaman sentimientos y siempre están sufriendo – explico el visitante-, sufren porque tienen razón y otros no, lo hacen también cuando se equivocan y otros aciertan. En mi mundo eso no existe tomamos decisiones en blanco y negro, si nos conviene es bueno y si no conviene es malo.
- ¿Qué haces cuando te equivocas?- pregunto con curiosidad Jorge- ¿te sientes mal? O ¿no sientes nada?.
- Cuando creemos que algo nos conviene y no es así – explico el visitante-, simplemente lo aceptamos.
- ¿Y cuándo te enamoras? –Insistió Jorge-.
- No nos enamoramos – respondió el visitante- si deseas estar con alguien, simplemente estas.
-¿Y si ese alguien no quiere? – volvió a preguntar Jorge quien sentía mucha curiosidad por ese mundo- .
- Es difícil que lo entiendas – respondió el visitante- vives rodeado de sentimientos, nosotros nos comprendemos a nosotros mismos por eso nunca nos negamos nada.
- Parece un mundo muy frió -observo Jorge-.
El extraño visitante sonrió desde el lugar de la habitación frente a la cama donde se encontraba de pie antes de responder.
-Lo parece a simple vista, una vez lo conoces es diferente- luego con voz de complicidad le realizo una invitación - deberías acompañarme, pasar un tiempo con nosotros sin preocupaciones y sin sufrimientos.
Para Jorge la invitación era tentadora pasar una temporada en un mundo desconocido donde no existía el sufrimiento por el amor parecía para su situación sentimental la mejor opción en ese momento. Su extraño visitante lo observaba ansioso de escuchar una respuesta positiva su experiencia de decía que tendría que tentar la suerte y despejar toda duda si quiera que Jorge le acompañara.
-Podrás volver cuando desees- le dijo de repente con la intención de borrar todos los pensamiento que Jorge tenía en mente-.
- Es bueno saber eso pero tengo dudas – Jorge hablaba con indecisión- ¿mi trabajo?, ¿Cómo se lo explico a mis amigos y familiares? , no se parece complicado marcharse así.
- No tendrás que explicar nada – respondió el visitante- cuando regreses el tiempo seguirá siendo el mismo, no te abras ido ni un segundo de esta habitación.
Jorge sonrió al escuchar la respuesta que inconscientemente esperaba, su visitante también sonrió al ver que tenía un nuevo acompañante.
-¿Cómo hago, tienes una nave, un portal algún conjuro? – Pregunto Jorge ya decidido a realizar el viaje-.
- Solo toca mi mano – le respondió el visitante extendiéndole la mano-.
Jorge avanzo tocando su mano en el espejo, sintió una sensación fría sintió que una mano tomaba la suya ayudándolo a cruzar a través del espejo a un mundo desconocido.
Danny Ramirez
Marzo 2019
viernes, 1 de marzo de 2019
El Funeral
Al abrir los ojos se dio cuenta
que se había quedado dormido, por lo que pudo ver había mucha gente a su alrededor paseando por
la sala, tomando café o té no recordaba cómo llegó a ese sitio, pero era evidente que por la razón
que fuese en shock.
Por un lado podía ver a algunos
de sus amigos riendo suavemente, otros intranquilos con los ojos rojos, todos
en general bastante tristes, también pudo
ver pasar a la carrera algunos de sus familiares sin duda desde donde se
encontraba sentado divisaba en el otro salón un ataúd.
-¿quién sería el difunto?- se preguntó
para sí, a la par que se sentía avergonzado por haberse quedado dormido-.
Se levantó de la silla para
buscar su esposa para conversar así se pondría
al día.
- Es posible que fuera algún pariente
– fue lo que se le ocurrió cuando logro ver a sus hijos mayores en la puerta
bastante triste y algunos de sus sobrinos por el otro lado del salón-.
En el otro extremo de la sala donde estaba la máquina de café, se encontraba su hermana también tenía la cara
llorosa, seguramente algún familiar falleció.
Miro el ataúd desde donde estaba
lo separaban unos veinte pasos comenzó a
avanzar con intención de salir de duda y presentarle sus respetos al difunto, saludaba con la cabeza a quienes le miraban, se
encontraba seguro que todos lo vieron
durmiendo por lo que prefería no hablar con nadie de momento, aunque la gente también
le ignoraba bastante, lo estarían creyendo un desconsiderado.
En su avance al féretro trataba de acordarse
de que había pasado, seguía sin entender cómo se quedó dormido si él siempre
era muy juicioso y comedido, su último recuerdo era en el taxi que tomo para ir al trabajo
-
A parque central, por favor- le dijo al taxista
al subirse-.
-
Bien – respondió el chofer-
El auto avanzo por la avenida los
símbolos, mientras revisaba su maletín buscando
los documentos para la reunión, no sabía cuánto tiempo paso cuando sintió que disminuía
la velocidad, un semáforo pensó y siguió en los suyo la reunión era importante,
el sonido del celular lo interrumpió
estaba seguro que lo guardo en el traje así que comenzó a buscarlo, el auto seguía detenido, se escucharon voces afuera.
Desde allí su mente estaba en
blanco, dedujo que la llamada era una emergencia y eso lo altero, entro en
shock e inconscientemente le dijo al taxista a donde ir, la pregunta que era: ¿qué
noticia podría ponerlo así?
-Una tragedia eso era seguro –se contestó-.
Ahora le parecía notar que no veía a su otro hermano por allí o tal vez su madre o su esposa
-Dios las cubra - exclamo-.
Era evidente que fue un familiar,
incluso lograba ver cerca del ataúd un
grupo de familiares reunidos, él se acercaba con la intención de ver a quien consolaban para
salir de dudas, cerca estaban las
coronas de flores que adornaban el lugar
tenían los nombres de varias empresas, la mayoría eran clientes suyos, también las de
la familia y alguna otra de los conocidos, se ve que era popular el familiar
muerto.
Se acercó al grupo donde se
escuchaban las frases:
-Tienes que ser fuerte, tus hijos
te necesitan- escucho decir a su compadre Juan-.
- Él era bueno, aunque trabaja
mucho- expreso una de sus tías-
-Fue tan inesperado – comento otro
familiar-, un atraco, este país se lo llevo quien lo trajo.
-Al final le dispararon por
dispararle – comento un conocido-.
Se abrió paso entre los
familiares que le ignoraban, para acercarse a la ver la viuda que por las palabras de todos era una mujer la que lloraba en el asiento, cuando logro tenerla de frente su asombro le congelo el tiempo, era su esposa
a quien consolaban, miro de reojo el ataúd, los pies le temblaron, por primera vez se percató que tenía la ropa
sucia con algo carmesí, avanzo los tres pasos que lo separaban del ataúd,
cuando estuvo al frente se obligó a
mirar bajando la vista para encontrándose
consigo mismo vestido de negro con las
manos cruzadas sobre el pecho con un rosario y una nota firmada por el mismo
que decía.
-Ve en paz
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